1 cola de bacalao o media bacalada.
2 dientes de ajo.
Una vez activada la levadura, hacemos un hoyo en el centro del bol y la añadimos. Removemos con una cuchara de madera, y poco a poco se mezcla el agua con la harina, quedando un formato desmigado de bolas de harina poco consistente.
Habremos preparado una superficie para el amasado, mediante la limpieza escrupulosa de la zona, y posterior espolvoreo de harina por la superficie. En esa zona, trabajaremos la amalgama del bol, que rápidamente cogerá consistencia de bola.
Es necesario trabajar durante unos diez minutos la masa, para permitir el aireado, esponjosidad y mezcla perfecta de todos los ingredientes. Asimismo, el amasado es fundamental para activar las propiedades del gluten de la harina y que pueda ser utilizado por las levaduras para levar la masa.
Existen unos hornos de levar, que se usan para permitir la rápida subida de las masas de tipo panificadora. No son rentables para un hogar normal y además existen trucos. La masa debe ser cubierta por un paño humedecido, pero que no presione masa así la mantenemos caliente y humedecida. En invierno, la meto en el horno apagado, e introduzco un vaso de agua hirviendo. Al ser un medio cerrado, y el calor y la humedad que irradia el vaso ayuda a la masa a crecer. En casos desesperados, se puede poner el horno al mínimo. ¡OJO! No puede subir la temperatura de 50 grados porque mataríamos las levaduras. En ese caso, y para mejor control se debería dejar entreabierta la puerta del horno.
Este es nuestro resultado, unos 40 minutos después.
El pan estará listo entre 30 - 40 minutos de horno. Se puede pinchar para comprobar si está cocinado el interior, pero el metodo tradicional es darle unos toques al pan. ¡Toc, toc! si suena es que probablemente esté perfecto.
Al pan hay que dejarlo descansar, no se debe consumir recién salido del horno, porque aún está transformando hasta que se enfrie un poco. Conviene dejarlo enfriar en una rejilla, porque a veces se pega a la bandeja, reteniendo humedad por debajo.
¡¡¡Un saludo y que disfruteis!!!
arando. Luego, hay varios tipos de filetes y preferiremos filete de tapa, que se extrae de los cuartos traseros de la ternera. Podríamos elegir también babilla, pero es más tendente a quedar reseco, sería más delicado de tratar. Por último, y dentro de este grupo podríamos también coger cadera o tapilla, que pese a su nombre no está cerca de la tapa, sino forma parte de lo que se denomina contra. Es más delicada y por tanto más cara. Resumiendo, para un plato normal y corriente de una noche de martes cualquiera, nos vamos a por ternera, añojo, filete de tapa. Buena compra a 9 euros kilo.
casi todos los platos de salteados y fritos. Es una especia que tiene como cualidad especial que pica. Pero en su justa medida le da "su aquel" y permite ganancia a alimentos tan anodinos de sabor como los champiñones. Pero en este caso la vamos a utilizar por una cualidad que tiene la pimienta. Resulta que la pimienta "dilata" las papilas gustativas, una cualidad que comparte con la sal. Eso hace que los alimentos salpimentados ganen en sabor. En realidad lo que hacemos es aumentar nuestra capacidad de recepción de las papilas gustativas y por ende y de rebote las olfativas.
cortadas, y sin salarlas, las sumergimos en aceite. Recomiendo utilizar por mecánica de cocina una cantidad de aceite suficiente para que se inmersionen las patatas. El procedimiento debería ser un pochado a baja temperatura para que la patata se haga por dentro. Luego se eleva la temperatura del aceite hasta que ahume, lo cual indica que el aceite de oliva está a 180º. Se dora la patata, se saca, se coloca sobre una escurridera o sobre papel de cocina para que suelte el aceite, y se sala.Si el filete ha empezado a soltar líquido es que no estaba la sartén lo suficientemente caliente. Se retira inmediatamente del fuego y se pone la sartén a calentar más tiempo. El filete no debe soltar agua porque se quedaría reseco totalmente. Si es muy fino, apenas es un vuelta y vuelta. Al plato, y una buena señal es que suelte sangre. Si es gordito, aplastarlo un poco más la segunda vez, y si vemos que suelta líquido lo sacamos. Según nos guste de crudito pues hay que calcular, pero a ojo os diré que no más de 90 segundos a no ser que os guste el estropajillo vacuno.
Ponemos el filete, las patatas y los ajitos todo en el mismo plato y hemos hecho un plato de rechupete. Solo falta el pan de centeno y el vino tino. ¡Que lujazo!
Bueno, que os parece. Un plato tan sencillo y sin embargo tiene tantos matices. Eso nos sirve para comprender y analizar algunas técnicas de cocina, como el salado, las propiedades de la pimienta, los problemas de los requemados, elegir el aceite adecuado, la diferencia entre freir y plancha, la fritura en dos vueltas, etc.
Si teneis alguna duda, sugerencia, negación absoluta de la realidad, precisión o puntualización, e incluso receta alternativa, pues nada, aquí estoy a vuestro servicio.
Un beso a los cocineros/as (como diría Ibarretxe) y a mi mama que me estará escuchando..
Floren